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Amor y Tecnología

Una mañana fría, pues estamos en el ante último día del mes de mayo, en Argentina. Y tuve que levantarme relativamente temprano ya que disponía de un turno para cortarme el pelo, que ya me estaba quedando bastante afro. Asistí a mi turno y cuando volvía a la casa de mis abuelos, donde vivo, me puse a pensar como, hago siempre, pero esta vez estaba obligado, ya que no tenía auriculares para distraerme con música, y mi novia, con quien siempre hablo en casi todo momento y de todo, se encontraba durmiendo y con el teléfono, aparentemente apagado. Fue quizás, en ese momento, en que intento llamarla, en que me doy cuenta de lo dependiente que somos de esta tecnología para que nuestra relación siga fluyendo. Está bien, no lo dije antes, pero mi novia y yo, tenemos una relación a distancia, y nos volvimos dependiente de la tecnología porque no somos una pareja que se conoció a distancia, sino que nos conocimos y, luchándola, estuvimos de novios un año y posteriormente por circunstancias que trato de explicarme me fui a estudiar a la otra punta del país. El amor con el que nos encontrábamos era tan fuerte que ninguno se animó a terminar la relación, o vaya a saber uno porque no lo hicimos. ¿inmadurez? puedo escuchar todas las opiniones que se les ocurra, pero siempre me voy a quedar con la que a mi ánimo, mente y ego soporte para no ponerme mal. En fin, nos separamos físicamente. A su vez, aunque ya existiera toda la tecnología del mundo, esta no estaba presente en su totalidad en nuestras vidas, con solo decir que, en ese momento, solo yo, tenía un teléfono y no era de los mejores. Nuestra forma de comunicarnos era mediante internet y siempre y cuando los dos nos encontráramos delante de una computadora y tuviéramos ese acceso a internet era que podíamos hablar “en vivo y en directo”. Aun así, nos dejábamos mensajes. La verdad que pensando en aquellos tiempos no recuerdo como hicimos para superar esa falta de comunicación continúa siendo que éramos tan jóvenes e inmaduros que nos celábamos por todo, aunque ya es difícil explicar cómo nos mantuvimos sin vernos, aunque en este punto hay que aclarar que todas las vacaciones de invierno y verano yo podía volver y estábamos todo el tiempo que podíamos con el otro. Igualmente, al punto al que quiero llegar es que, posteriormente pudimos conseguir un teléfono, “viejo” para aquel momento, para que ella lo tuviera y así poder comunicarnos más seguido por mensajes, y si mal no recuerdo casi enseguida mediante los planes de “números gratis” podíamos llamarnos casi en cualquier momento y hablar mucho, lo que ahora ya es una costumbre abismal entre nosotros. Al tiempo, con la tecnología que seguía avanzando, aparecieron los celulares con touch y cámara delantera y trasera, todo eso. que de apoco, y al bastante tiempo fuimos consiguiendo, tanto que al día de hoy nos mandamos WhatsApp todo el tiempo, ya que “wifi” no falta en casi ningún lugar, y si no, hay planes de compañía que nos permiten estar conectados todo el tiempo a internet, además nos vivimos llamando de manera “normal”, es decir audio, o hacemos videollamadas que nos permite vernos y sentir de alguna manera mínima que estamos con esa persona. En fin, si no fuera por el avance de la tecnología que nos da estas oportunidades y además que el avance rápido permitió que tuviéramos al acceso material de estos medios (es decir que el costo bajo para poder adquirirlo) es que hoy podemos mantener esta relación viva casi todos los días (risa), ya que en una pareja siempre hay pequeñas o grandes discusiones. Bueno, solo quería compartir esto, que estaba pensando, de lo que pensaba.

Orden/Mente

Hoy me levante y decidí ordenar mi cabeza. Lo extraño es que para ordenarlo tuve que terminar de ver los capítulos que me faltaban de una serie, ver los videos de YouTube a los que estoy suscrito y finalmente ordenar mi habitación. Con esto siento que mi cabeza esta ordenada, ¿Qué raro, no? Supongo que debe haber algún fundamento psicológico, como el de que uno cambia de lugar los muebles o cosas porque esta disconforme con su vida, y la verdad es que eso lo hago muy seguido. Así como soy de cambiar la cosas de lugar, también me gusta ordenar y terminar mis “pendientes”, aunque estas sean ver series y videos de YouTube ya que siento mi mente mas liberada.

Me gusta esa sensación de que ya no tengo nada mas que hacer, por lo que puedo hacer lo que sea, estando bien metido en el tema. Por lo que en este momento puedo escribir esto sin estar pensando en nada mas que esto, y luego, volver a intentar arreglar mi vida, avanzar con mi vida, para no tener que cambiar de lugar otra vez los muebles, ya que son pesados y los cambia tantas veces que ya no se donde ponerlos.